Esta semana en “TX – Con Aire
Rural”, con nuestro columnista Cr. Gustavo Peretti hablamos de la situación
actual de la ganadería comenzando con una mirada retrospectiva: “en las
diferentes crisis económicas que ha atravesado el país, fue uno de los sectores
que más ha sufrido. La incidencia de factores climáticos, políticos y
económicos han distorsionado a un mercado que ha sido, junto con el de granos,
sostén de la economía argentina”. El profesional explicó que: “La evolución del
stock ganadero determina e influye decisivamente sobre las demás variables
referidas al sector como son producción, consumo, comercialización, etc. si se produce una caída del stock de
animales, podemos decir que terminan perdiendo todos los eslabones de la cadena
ganadera. En este sentido, en la
Argentina se pasó de 55 millones de cabezas en el año 1.994, a un pico de 58
millones en el año 2.007, a 50 millones de cabezas en la actualidad; marcando
un deterioro del stock de más del 15% en los últimos siete años”. Por Silvina
Tissera. TX – Con Aire Rural.
Peretti remarcó que: “En nuestro
país en los últimos años han ocurrido tres hechos importantes que han incidido
significativamente en la cadena de producción y comercialización del sector;
siendo el primero de ellos la expansión de la agricultura sobre la ganadería,
tomando casi 15 millones de hectáreas ganaderas con destino a la siembra de
granos, principalmente la soja; el segundo hecho importante y resultante del anterior
es el cambio de sistema de terminación del ganado, pasando del sistema pastoril
al sistema de engorde a corral o feed-lot
y el tercero es el proceso de internalización del mercado de carnes
argentino”.-
Y siguió detallando: “La actividad tiene un ciclo biológico - productivo
largo, que lleva hasta tres años para la terminación de los lotes para que
estén en condiciones de venta, circunstancia que hace de que muchos productores
que hayan dejado la actividad por falta de rentabilidad, les sea difícil volver
a la misma cuando esta recupera precios y gana en rentabilidad”, por este
motivo el contador narró: “las decisiones de carácter política pública sobre el
sector han tenido una gran influencia dentro de la determinación de los
productores de dejar la actividad ganadera y utilizar estas áreas productivas
en la siembra de granos. Seguramente el
cierre y las trabas de las exportaciones y la decisión de destinar el 90% de la
producción ganadera al mercado interno ha sido uno de los causales por el cual
la actividad ganadera ha visto caer el número de productores y el stock
ganadero del país”.-
Además, en relación al sector
industrial de la ganadería remarcó que: “también ha sufrido estos ciclos de la
economía nacional, por lo cual se ha
producido en los últimos años el cierre de muchos frigoríficos, generando
serios inconvenientes en economías regionales que se sustentan en esta
producción, como consecuencia de esta política de cierre de exportaciones de
carne y sus derivados; lo que se puede traducir en un daño irreparable para el
país en cuanto a su estructura industrial y en la confiabilidad de sus productos
en el mundo”, cerró nuestro columnista.
En lo que respecta al mercado
interno, producto de la inflación existente en el país, el consumo de carne ha
dejado de ser inelástico; estableciendo las familias su consumo en función de
los ingresos del grupo familiar ya que al deteriorarse el poder adquisitivo del
salario, se han buscado alimentos sustitutos y complementarios a la carne como
forma de alimentación; como ejemplo de esto podemos decir que en el año 2.009
se consumían aproximadamente 70 kg per
cápita de carne vacuna; en tanto que en la actualidad este promedio se sitúa en
los 50 kg aproximadamente.
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